Desde comienzos de 2013, tanto hacienda como los propios Tribunales están a vueltas con la legalidad o no de las Plusvalías municipales, y más si cabe desde hace un par de semanas, cuando el Tribunal Constitucional la declaró como inconstitucional en Guipuzkoa.

Para el que aún no le haya llegado a sus oídos, intentaremos explicarlo de forma clara (aunque solo sea para poder discutirlo con su cuñado). Nos referimos al impuesto que cobran los ayuntamientos en el momento de transmisión de un inmueble, bien sea mediante compraventa, bien sea mediante donación o herencia. Para hacienda no es necesario que exista ganancia en la transmisión para verte obligado al pago del impuesto. Simplemente con que se produzca un cambio de manos hay obligación al pago del mismo. Simplemente sobre el valor catastral del suelo (el del IBI) aplica un tipo que incrementa a razón del número de años que se haya tenido el inmueble. De ahí sale siempre una cantidad a pagar.

Esta última circunstancia es la que los Tribunales llevan unos años poniendo en entredicho (además del propio método de cálculo, pero esto lo dejaremos para una clase avanzada…). Desde que, tanto el Juzgado de lo Contencioso  Administrativo de Cuenca, como el Superior de Justicia de Castilla la Mancha pusieran en entredicho este impuesto, son muchas las sentencias que han ido sucediéndose tanto a favor del contribuyente, como en contra del mismo. Por encima de todo, planea el miedo de la propia Administración a ver cómo los Ayuntamientos pueden verse obligados a la devolución de grandes cantidades, precisamente cuando más mermadas se encuentran sus arcas (¿no suena esto un poco a la dualidad bancos – clausula suelo?).

Pues bien, hay que aclarar que el último capítulo de este “thriller” es la tan sonada declaración de inconstitucionalidad de este impuesto en Guipuzkoa, por la que el Tribunal  Constitucional considera su validez  únicamente cuando exista ganancia o incremento de valor en la transmisión. Pese a que haya sido una noticia tan difundida por los medios, lo cierto es que la situación dista de tener un final. Recordemos que la legislación foral que rige en Guipuzkoa no es la misma que la que tenemos por estos lares, así que esa sentencia no nos aplica directamente, sino que más bien nos salpica. Es decir, nos da una herramienta más para pelear frente a la Administración, pero al tratarse de una legislación diferente sigue sin darnos la solución definitiva al problema.

Por tanto, seguimos en una situación de incertidumbre en la que no nos queda más que aconsejar la solicitud de devolución de todo aquel que haya abonado estas cantidades, tal y como hacíamos en un post de este mismo blog por mayo de 2013 (Plusvalía Municipal). Cabe aclarar y aconsejar el recurrir y pedir la devolución de todas aquellas Plusvalías abonadas dentro de estos últimos 4 años, más si existe posibilidad de que prescriban, dado que en caso de recurrir paralizaríamos esta prescripción.

Del mismo modo habría que actuar frente a las nuevas Plusvalías que se produzcan a partir de ahora. Es decir, sería obligatorio realizar el pago en tiempo, y luego proceder a recurrirla. Pero por supuesto, el pago inicial hay que realizarlo.

Así que, si te encuentras en esta circunstancia, es decir, has pagado una Plusvalía o vas a tener que pagarla, te invitamos a que te pongas en contacto con nosotros y dejarnos ayudarte.

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